Los investigadores se enfrentan al problema de identificar la causa de una enfermedad nueva y misteriosa que afecta a hombres gays, y se preguntan si es infecciosa y cómo se transmite. Las dificultades incluyen falta de recursos y de equipo, y burocracia que limita la investigación rápida. Tienen datos epidemiológicos iniciales, afirmando que hay un patrón en la comunidad gay pero sin prueba causal para llegar a una conclusion concreta.