Luego de lo conversado en clase, procuro acá ordenar y jerarquizar argumentos.
Respuesta corta: la matemática es lo mejor que inventamos para aprender a aprender.
Y eso es lo que más se necesita en un mundo cuya realidad, cuyas tecnologías, cambian constantemente, y cada vez más rápido. Al estudiar, mejor lograr "una cabeza bien hecha", que "una cabeza bien llena".
Es mejor entender un concepto, que dominar alguna de sus implementaciones. ¿Aprender LibreOffice o MicrosoftOffice? ¿O StarOffice, u OpenOffice, o Wordperfect, o Multiplan? Son falsas alternativas. Mejor entender lo que es un procesador de textos, una hoja o planilla de cálculo, un documento electrónico, una base de datos.
Este ejemplo puede extenderse a muchos otros, en particular en informática. Es posible encarar una carrera profesional estudiando tal o tal herramienta o plataforma, o tal o tal lenguaje de programación, que permita realizar ese sistema de información que imaginamos, prometimos o vendimos. Sin duda se pueden tener grandes logros así.
Pero consideremos el ciclo de vida de las tecnologías. El
lenguaje de programación COBOL, por ejemplo, fue el predilecto durante (algunas) décadas para los sistemas de negocios, muy particularmente bancarios y financieros. En los '80, para mitigar el desempleo y asegurar el mantenimiento del acervo de miles o millones de líneas de código, generado en miles o millones de
años x persona de desarrollo, se "reciclaron" varixs trabajadores formándose rápidamente a COBOL (y me parece que fue una "camada" de informáticxs particularmente femenina).
COBOL no ha muerto, pero: ¿es el camino para devenir ingeniero o licenciado en computación (hoy tanto como ayer)?
Las matemáticas son manipulación de símbolos (empezando por construir rigurosamente los números) en forma totalmente abstracta o reflejando (modelizando) alguna realidad.
Aprender no es solamente adquirir conocimientos. Aprender es volver a recorrer un camino que lleva a un conjunto de conocimientos y a la capacidad de utilizarlos en contextos diferentes. Y para eso es necesario, en cada etapa, ejercitarse al uso de ese conocimiento. Ciertas disciplinas requieren mucha asimilación de conocimiento, otras requieren esencialmente entrenamiento: el deporte o tocar un instrumento, por ejemplo. También la informática o la escritura.
La matemática es probablemente la disciplina que más necesite de los dos componentes: adquisición y dominio de conceptos abstractos / entrenamiento a la manipulación de éstos.